Martin era un chico pre adolescente o casi un niño de apenas
once años. Pero Martin, tenía un gran problema. Para empezar, hay que decir que
no tenía papá ni hermanos, eso si, tenia mamá; pero era lo mismo que nada.
Su mamá era una mujer muy mala porque lo maltrataba psicológicamente,
le pegaba, lo humillaba todas las veces que podía. Lo despertaba a cachetadas o
a cintazos durante la madrugada cuando tomaba mucho y lo hacía dormir afuera.
Simplemente porque se le daba las ganas. Le hacía bromas pesadas cuando podía;
por ejemplo, cuando Martin se iba a sentar a cenar, ella pasaba por al lado y
le sacaba la silla para que se caiga. Su vida era muy difícil.
La madre de vez en cuando le hablaba de sus amantes y de los
hombres con los que se acostaba, le decía que su papá era una basura y mal tipo
y por lo tanto él iba a ser lo mismo; de vez en cuando le decía que hubiese
preferido tener una hija mujer pero que de la manera en que él lloraba se parecía
mucho a una niña, incluso, en lugar de llamarlo por su nombre, a veces le decía
marica. Está claro que la mujer tenía un grave problema mental a pesar de su
alcoholismo y que a pesar de todo lo que vivía Martin en su casa, al no tener
un modelo de madre buena, él, era bueno con los demás, era inocente y amaba
mucho a su mamá. Pero ella eso no lo veía y las cosas cada vez se ponían peor
porque ahora a ella se le daba por apagarle los cigarrillos en la palma de la
mano o en el nuca de Martin cuando él estaba distraído jugando. Martin lloraba
del dolor, ella le decía que si no se lo aguantaba era un marica y el pequeño
niño la miraba y le decía “si” con la cara mientras se ponía colorado
intentando aguantar tanto dolor.
Una de esas noches frias, el pequeño se estaba lavando la cara
en el baño después de haber llorado mucho y no le gustaba mirarse en el espejo
porque para él era humillante, se sentía muy agitado por la última paliza que
le había dado su mamá. A Martin le iba a costar dormir como todas las noches,
porque lloraba y generalmente tenía mucho frio porque su mamá no le compraba
frazadas para que se tape, pero él se las arreglaba con sus sabanas.
Esa noche, cuando estaba logrando conciliar el sueño, escucha
que alguien toca la puerta de la casa tres veces. El niño se levanta asustado y
va inmediatamente a ver por la ventana quien era, pero asustado por miedo a que
sigan golpeando y se despierte su madre que hacia una rato largo ya estaba
durmiendo. Mira por la ventana y ve que abajo, hay una niña golpeando la
puerta, una niña mucho mas chica que él. Martin es un niño muy inocente y no
piensa que quizás atrás de esa nena, haya alguien que la esté usando para
entrar a robar a la casa, él no piensa eso, Martin baja las escaleras
intentando hacer el menor ruido posible para que su mamá no se despierte.
Abre la puerta y ve a la niña ahí parada, se queda mirándola y
nota que ella está pálida, tenia un poco de sangre que le salía de los labios y
los ojos eran completamente negros, parecía que a la niña le habían dado una
fuerte golpiza. Se miran por unos segundos y ella le pregunta
-
¿Te molesta si me quedo a dormir esta noche acá?
Hace mucho frio afuera
-
Entrá, no
tengo mucho para ofrecerte, pero si querés, podes dormir en mi cama, yo me
quedo a dormir en la silla. Eso si, tenes que irte temprano porque si mamá te
ve, va a ser peor para vos y para mi
Ambos suben muy despacio por la escalera, caminan por el pasillo
hacia el cuarto de Martin haciendo el menor ruido posible y él como un
caballero, la tapa y se queda viéndola dormir y mas tarde él se duerme también.
A la mañana siguiente, se despierta de golpe porque su mamá le
estaba apoyando una taza de café caliente sobre un cachete de la cara y le
pregunta de manera cruel y a los gritos
-
¿Qué es
todo ese barro que está en tu cama infeliz? ¿Qué es todo el barro que está en
el comedor y por el pasillo, que hiciste anoche sucio de mierda?
Martin se empieza a agitar del susto pero al mismo tiempo se
alivia porque nota que la niña se fue y no está. Pero él no le va a contar a la
mamá que anoche hizo pasar a una nena a la casa, lo hace para protegerla. Al no
darle respuestas, la madre agarra la escoba, le empieza a pegar y con un cinto
le pega en la cara. Esa mañana, él no va al colegio porque tenía la cara muy
lastimada. Pero unos días más adelante si, va solo al colegio porque su mamá no
lo va a llevar, a ella eso no le importa. Pero en el camino, ve algo que le
parte el alma, pasa por un local donde venden televisores usados y los
noticieros estaban dando la noticia de la muerte de esa niña que fue a
visitarlo, la reconoce porque ponen la foto de ella en la pantalla. La noticia
ya tiene unos días, pero él no lo sabe. Decide seguir camino al colegio y a la
vuelta pasar por todos los lugares donde haya un noticiero. En ese momento es
cuando se entera que la niña había muerto cinco días atrás porque su papá le
pegaba y una noche le dio una golpiza tan fuerte, que terminó con su vida.
El pequeño decide volver a casa con el miedo de que su mamá no
esté enojada y ya tenia en mente ese temor que a él le pase lo mismo que a esa
niña. Llega a su casa y la mamá no estaba, asi que decide ir a pegarse un baño
y llorar ahí.
Martin se había hecho mucha ilusión de por ahí ir a jugar un dia
con la niña, pensaba que podía ser su nueva amiga, fantasía completamente rota.
Esa misma noche, después de comer algunas sobras de lo que le dejó su mamá de
lo que era la cena, intenta dormir y en eso siente que una mano pequeña le
acaricia la cara y sabe que es la niña que está ahí, él no la ve, pero la
siente y se da cuenta que es ella porque en un momento se le acerca al oído y
le dice muy suavemente “Nunca mas, nunca más”. En eso se duerme en un sueño
profundo y se despierta una hora mas tarde escuchando unos gritos de dolor que venían
del cuarto de su mamá, se levanta y corre por el pasillo, abre la puerta y la
ve a su madre atada de pies y manos y encima de ella una pequeña figura con un
cuchillo que le va haciendo cortes clavándoselo
por todo el cuerpo, el cuarto está bañado en sangre, los ojos de la mujer están
en blanco pero sigue gritando de dolor, en eso, el descubre que es esa misma niña
porque se da vuelta, lo mira y con una voz muy baja le vuelve a repetir por
última vez, “Nunca más, nunca más”, en eso, la niña clava el cuchillo en el
cuello de la mujer y el pequeño Martin se desmaya.
A la mañana se despierta asustado y se acerca al cuarto de la
madre, el corazón le latia muy fuerte, los recuerdos de esa noche volvían todos
al mismo tiempo, abre la puerta imaginándose en el estado en que encontraría a
su madre, pero no pasa eso. Como si tuviese una madre normal, encuentra su
cuarto totalmente limpio, la cama hecha, las cortinas blancas y un leve brisa
entraba por la ventana. El niño no encuentra a su madre por ningún lado y nunca
más la va a encontrar, su madre había desaparecido. El niño crece y se cria con
sus abuelos paternos que lo querían mucho, pero no lo veían hace mucho. Los
años pasan y Martin se vuelve un adulto, incluso pasa mucho mas tiempo y arma
su familia, se casa y tiene dos hijos, un nene y una nena.
