miércoles, 11 de febrero de 2015

"Nunca más"

Martin era un chico pre adolescente o casi un niño de apenas once años. Pero Martin, tenía un gran problema. Para empezar, hay que decir que no tenía papá ni hermanos, eso si, tenia mamá; pero era lo mismo que nada.

Su mamá era una mujer muy mala porque lo maltrataba psicológicamente, le pegaba, lo humillaba todas las veces que podía. Lo despertaba a cachetadas o a cintazos durante la madrugada cuando tomaba mucho y lo hacía dormir afuera. Simplemente porque se le daba las ganas. Le hacía bromas pesadas cuando podía; por ejemplo, cuando Martin se iba a sentar a cenar, ella pasaba por al lado y le sacaba la silla para que se caiga. Su vida era muy difícil.

La madre de vez en cuando le hablaba de sus amantes y de los hombres con los que se acostaba, le decía que su papá era una basura y mal tipo y por lo tanto él iba a ser lo mismo; de vez en cuando le decía que hubiese preferido tener una hija mujer pero que de la manera en que él lloraba se parecía mucho a una niña, incluso, en lugar de llamarlo por su nombre, a veces le decía marica. Está claro que la mujer tenía un grave problema mental a pesar de su alcoholismo y que a pesar de todo lo que vivía Martin en su casa, al no tener un modelo de madre buena, él, era bueno con los demás, era inocente y amaba mucho a su mamá. Pero ella eso no lo veía y las cosas cada vez se ponían peor porque ahora a ella se le daba por apagarle los cigarrillos en la palma de la mano o en el nuca de Martin cuando él estaba distraído jugando. Martin lloraba del dolor, ella le decía que si no se lo aguantaba era un marica y el pequeño niño la miraba y le decía “si” con la cara mientras se ponía colorado intentando aguantar tanto dolor.

Una de esas noches frias, el pequeño se estaba lavando la cara en el baño después de haber llorado mucho y no le gustaba mirarse en el espejo porque para él era humillante, se sentía muy agitado por la última paliza que le había dado su mamá. A Martin le iba a costar dormir como todas las noches, porque lloraba y generalmente tenía mucho frio porque su mamá no le compraba frazadas para que se tape, pero él se las arreglaba con sus sabanas.

Esa noche, cuando estaba logrando conciliar el sueño, escucha que alguien toca la puerta de la casa tres veces. El niño se levanta asustado y va inmediatamente a ver por la ventana quien era, pero asustado por miedo a que sigan golpeando y se despierte su madre que hacia una rato largo ya estaba durmiendo. Mira por la ventana y ve que abajo, hay una niña golpeando la puerta, una niña mucho mas chica que él. Martin es un niño muy inocente y no piensa que quizás atrás de esa nena, haya alguien que la esté usando para entrar a robar a la casa, él no piensa eso, Martin baja las escaleras intentando hacer el menor ruido posible para que su mamá no se despierte.

Abre la puerta y ve a la niña ahí parada, se queda mirándola y nota que ella está pálida, tenia un poco de sangre que le salía de los labios y los ojos eran completamente negros, parecía que a la niña le habían dado una fuerte golpiza. Se miran por unos segundos y ella le pregunta

-   ¿Te molesta si me quedo a dormir esta noche acá? Hace mucho frio afuera

-   Entrá, no tengo mucho para ofrecerte, pero si querés, podes dormir en mi cama, yo me quedo a dormir en la silla. Eso si, tenes que irte temprano porque si mamá te ve, va a ser peor para vos y para mi

Ambos suben muy despacio por la escalera, caminan por el pasillo hacia el cuarto de Martin haciendo el menor ruido posible y él como un caballero, la tapa y se queda viéndola dormir y mas tarde él se duerme también.

A la mañana siguiente, se despierta de golpe porque su mamá le estaba apoyando una taza de café caliente sobre un cachete de la cara y le pregunta de manera cruel y a los gritos

-   ¿Qué es todo ese barro que está en tu cama infeliz? ¿Qué es todo el barro que está en el comedor y por el pasillo, que hiciste anoche sucio de mierda?

Martin se empieza a agitar del susto pero al mismo tiempo se alivia porque nota que la niña se fue y no está. Pero él no le va a contar a la mamá que anoche hizo pasar a una nena a la casa, lo hace para protegerla. Al no darle respuestas, la madre agarra la escoba, le empieza a pegar y con un cinto le pega en la cara. Esa mañana, él no va al colegio porque tenía la cara muy lastimada. Pero unos días más adelante si, va solo al colegio porque su mamá no lo va a llevar, a ella eso no le importa. Pero en el camino, ve algo que le parte el alma, pasa por un local donde venden televisores usados y los noticieros estaban dando la noticia de la muerte de esa niña que fue a visitarlo, la reconoce porque ponen la foto de ella en la pantalla. La noticia ya tiene unos días, pero él no lo sabe. Decide seguir camino al colegio y a la vuelta pasar por todos los lugares donde haya un noticiero. En ese momento es cuando se entera que la niña había muerto cinco días atrás porque su papá le pegaba y una noche le dio una golpiza tan fuerte, que terminó con su vida.

El pequeño decide volver a casa con el miedo de que su mamá no esté enojada y ya tenia en mente ese temor que a él le pase lo mismo que a esa niña. Llega a su casa y la mamá no estaba, asi que decide ir a pegarse un baño y llorar ahí.

Martin se había hecho mucha ilusión de por ahí ir a jugar un dia con la niña, pensaba que podía ser su nueva amiga, fantasía completamente rota. Esa misma noche, después de comer algunas sobras de lo que le dejó su mamá de lo que era la cena, intenta dormir y en eso siente que una mano pequeña le acaricia la cara y sabe que es la niña que está ahí, él no la ve, pero la siente y se da cuenta que es ella porque en un momento se le acerca al oído y le dice muy suavemente “Nunca mas, nunca más”. En eso se duerme en un sueño profundo y se despierta una hora mas tarde escuchando unos gritos de dolor que venían del cuarto de su mamá, se levanta y corre por el pasillo, abre la puerta y la ve a su madre atada de pies y manos y encima de ella una pequeña figura con un cuchillo que le va  haciendo cortes clavándoselo por todo el cuerpo, el cuarto está bañado en sangre, los ojos de la mujer están en blanco pero sigue gritando de dolor, en eso, el descubre que es esa misma niña porque se da vuelta, lo mira y con una voz muy baja le vuelve a repetir por última vez, “Nunca más, nunca más”, en eso, la niña clava el cuchillo en el cuello de la mujer y el pequeño Martin se desmaya.

A la mañana se despierta asustado y se acerca al cuarto de la madre, el corazón le latia muy fuerte, los recuerdos de esa noche volvían todos al mismo tiempo, abre la puerta imaginándose en el estado en que encontraría a su madre, pero no pasa eso. Como si tuviese una madre normal, encuentra su cuarto totalmente limpio, la cama hecha, las cortinas blancas y un leve brisa entraba por la ventana. El niño no encuentra a su madre por ningún lado y nunca más la va a encontrar, su madre había desaparecido. El niño crece y se cria con sus abuelos paternos que lo querían mucho, pero no lo veían hace mucho. Los años pasan y Martin se vuelve un adulto, incluso pasa mucho mas tiempo y arma su familia, se casa y tiene dos hijos, un nene y una nena.

A la nena le puso Amanda porque había imaginado que asi se llamaba su amiguita. Una noche, él estaba acostando a sus hijos, les da el beso de buenas noches y decide ir por una taza de café, cuando de golpe escucha unos gritos allá en la calle, los gritos vienen de la casa de enfrente, vienen de la casa de unos vecinos a los que a él le desagradan mucho porque sospecha que el padre de la familia, le pega a una de sus hijas. Martin decide salir a la calle y pararse en el cordón de la verada dispuesto a intervenir, pero lo que escucha ya no son los gritos que venían de la casa, los escucha, son los pasos de alguien que una niña pequeña que viene corriendo por la calle y dispuesta a entrar a la casa de sus vecinos, pero antes de hacerlo, la pequeña de piel fría y ojos negros, se da vuelta, lo mira y casi al mismo tiempo y terminando la frase de ella, ambos repitieron “Nunca más, nunca más, nunca más”