Existen muchos mensajes que uno va recorriendo durante su vida
mientras pasa el tiempo y al mismo tiempo, muchas formas de ignorarlos. Las
olas del mar me tranquilizan mientras camino por la playa y quiero pensar que
eso me trae paz de tantos problemas por nada que uno vive. Me gusta caminar
descalzo sobre la arena mientras que las pequeñas olas mojan mis pies. En eso,
una botella es traída por el agua, una botella de vidrio con una hoja dentro de
ella y un corcho que la tapaba.
Agarré la botella y leí el mensaje. “Es una tontería” me dije,
cerré la botella, la tiré en un tacho de basura y decidí volver a casa. Volví
caminando a casa y en eso mi vecino, un fanático religioso que cuando me ve se
pone a hablarme de su religión para que me una a ella, no estoy interesado en
eso y es una de las tantas cosas que me cansan. Lo ignoro y entro a casa, estoy
cansado, quiero sentarme en el sillón a ver un poco de televisión con la
esperanza en que habrá algo bueno para ver, pero no hay nada. Me levanto y voy
a la computadora para ver si hay algo interesante en internet, pero no, no hay
nada interesante. Me duele la cabeza y decido ir a dormir hasta el otro dia y
ver si me levanto más fresco. Por ahí esperar y vivir la misma rutina de todos
los días, pero no, no en mí caso; el trabajo que tengo me permite visitar
muchos lugares distintos todos los días y es que desde chico me gustaba ir a
todos lados. Puede que a muchos no les parezca gran cosa, pero el trabajo de
cartero es algo fantástico.
En fin, me levanto más tranquilo y como nuevo al otro dia, abro
la puerta y está el diario de todas las mañanas; lo agarro pero noto algo más
dentro del diario, es la botella de la playa, la misma. Pienso que seguro debe
ser la broma de alguien que me vió y me está jugando una broma mientras desde
algún lado me filma y después lo sube a internet. Decido seguirle el juego y
abro la botella para leer el mensaje.
“Nunca
omitas al destino, no creas que lo puedas todo, abrirás una botella cada dia y
veras al destino en palabras. Solo tú lo veras y tu decidirás”
¿Destino?, es una mentira, nada está escrito; la gente no puede
adivinar el futuro, estas son bromas de alguno es lo primero que pensé y tiré
la botella. Desayuné y salí para el trabajo, una vez allí, agarré mi bolso y la
bicicleta con las cartas a entregar y empecé a repartirlas. Sin dudas es lo que
mejor hago porque desde chico era el mensajero de la maestra, siempre fui su
mejor opción y me encanta mi trabajo.
Ya eran las 16 Hs, no quedaban muchas cartas por repartir y en
eso, en lo mas profundo del bolso, la botella; esta vez con un nuevo mensaje.
“Un
vecino fanático y un arma para defenderse es la mejor combinación si intentan
robarle en la casa, pero no para cuando no la necesite”
Lo primero que pensé es que era un mensaje en clave y una
tontería más. Pero ese pensamiento iba a cambiar cuando regrese a casa. Mi
vecino se había suicidado disparándose un tiro en la cabeza, eso fue lo que
decían los vecinos, nadie sabe porque lo hizo; yo solo llegué para ver como la
policía y los peritos limpiaban la sangre del comedor. Me puse a pensar en ese
mensaje de la botella, un vecino fanático y una arma que la usó cuando no hacía
falta; mi cabeza no lo podía creer.
Entré a mi casa a ver un poco de televisión para olvidarme de
eso pero no lo lograría, esa idea me daba vuelta todo el tiempo, era mucha
coincidencia. Fui a buscar la botella para volver a leer el mensaje, pero ya
había cambiado.
“La
credibilidad es una virtud y tú no la tienes, veras caer un gigante, sobre otro
gigante; pues el destino es más de lo que puedas imaginarte”
Otro mensaje en clave, pero esta vez no sabia que podía llegar a
hacer. Ya pasó una semana que abrí la botella y no había pasado nada
catastrófico como uno puede llegar a pensar por esa advertencia, pero si ha muerto
mucha gente cercana a mi o conocidos. Esto ya me está dando miedo y desde ese
momento no volví a abrir la botella, creo que tendría que tomar coraje y volver
a hacerlo; me da miedo no saber que podrá estar escrito esta vez, no voy a
mentirles. Decido abrir la botella de una vez por todas y afrontar a lo que
está escrito, no me equivocaba, había un nuevo mensaje.
“Mira
el cielo y podrás observar como su vida se va a terminar, pues quien amas,
aprenderá a volar”
No se como, pero esa botella cambia esos mensajes, no es tiempo
de pensar en eso. Agarré el teléfono y llamo a mi novia.
-
No puedo
hablar ahora mi vida, estoy por viajar, te había esperado pero pensé que te
habías retrasado con el trabajo y no podía venir.
No puede ser, esta botella me hizo olvidar que ella viaja y la
debía acompañar al aeropuerto. Me subí al auto y tardó en encender, en cuanto
lo hizo, pise el acelerador y me fui a buscarla lo más rápido que podía, no
estaba tan lejos asique podía llegar a tiempo. Llego al aeropuerto y la llamo,
ella no contesta el celular, saltaba el contestador y su vuelo ya había
partido.
Me puse a llorar porque no sabia que hacer para ayudarla, el
destino ya había jugado su carta y me lo había advertido. En eso, suena mi
celular, era mi novia desde el avión , rápidamente contesto.
-
No puedo
hablar mucho, solo me despido y te digo que te amo.
Ese fue su último mensaje, mi novia voló, yo vi al cielo y un
gigante cayó, era un once de septiembre y el destinó habló. Mi resignación cayó
donde mi realidad saltó, un golpe horrible justo al corazón. Regreso a mi casa
y prendo la televisión, los noticieros mostraban solo destrucción.
Me doy vuelta y ahí está la botella con otro mensaje que
mostrar.
“La
muerte rodea este mundo y el destino es directo, en un camino veraz a un solo
niño y lo podrá mirar, pero solo tu sabras que decisión tomar”
Mas mensajes en clave, no quiero saber más nada de esto. Ya han
pasado varios días desde ese último mensaje y no ha pasado nada. Veo otro
mensaje en la botella y prendo el televisor, veo cada día como un mensaje se
cumple de una manera u otra. Un niño había muerto en la carretera y esto ya no
da par mas. Apago el televisor y otra vez, había un nuevo mensaje escrito.
“Poco
interés tenías en verdad, querías ver y ahora no lo puedes creer, el destino te
ha marcado y dentro de poco veras su último acto. Una palabra dicha y verás al
mundo ahogado, todo en un solo viaje”
Me pongo a pensar en que puede llegar a pasar pero no logro
comprenderlo pero me lo imagino, decido prender el televisor y lo vi. Los
canales daban la noticia de un crucero que se hundió en el mar y todos habían
muerto. Ahora me di cuenta que si abro esos mensajes con tiempo puedo evitar
tragedias y la muerte de inocentes. En ese momento, otro mensaja había
aparecido en la botella.
“Ahora
puedes creer y poder tener, ¿creerás poder a la muerte detener?. Un vacio
provocado, una explosión sonando y mientras tanto, un libro está gritando”
Este mensaje era bien claro, había una bomba en una biblioteca.
Subo al auto y me voy al centro de la ciudad, esta vez distinto será y lo eh de
lograr, eso crei antes de llegar. Me bajo del auto y encuentro a un oficial,
voy corriendo a mostrarle el mensaje.
-
Oficial, una bomba va a explotar en la biblioteca
-
¿Y usted como lo sabe?
Le muestro el mensaje y me dice que no hay nada escrito mientras
se rie, me empiezo a desesperar y de un momento a otro, la biblioteca explota.
El oficial me mira sorprendido y corre, por mi parte, vuelvo a casa abatido y
con bronca, nadie me va a creer si solamente yo puedo verlo. Guardo el papel y
minutos mas tarde estaba escrito el último mensaje.
“En
la obra de tu vida, lo trágico es tu final, pues tu muerte, acaba de llegar”
No como, ni cuando, pero parece que no lo lograré. Cierro la botella, me siento en el sillón y recuerdo
que en la vida hay muchos mensajes que uno los ignora pero que son importantes,
desafía algo por alguna razón, solo se que mi destino está marcado y aquí que
me quedare esperándolo
