jueves, 25 de diciembre de 2014

El destino dentro de una botella


Existen muchos mensajes que uno va recorriendo durante su vida mientras pasa el tiempo y al mismo tiempo, muchas formas de ignorarlos. Las olas del mar me tranquilizan mientras camino por la playa y quiero pensar que eso me trae paz de tantos problemas por nada que uno vive. Me gusta caminar descalzo sobre la arena mientras que las pequeñas olas mojan mis pies. En eso, una botella es traída por el agua, una botella de vidrio con una hoja dentro de ella y un corcho que la tapaba.

Agarré la botella y leí el mensaje. “Es una tontería” me dije, cerré la botella, la tiré en un tacho de basura y decidí volver a casa. Volví caminando a casa y en eso mi vecino, un fanático religioso que cuando me ve se pone a hablarme de su religión para que me una a ella, no estoy interesado en eso y es una de las tantas cosas que me cansan. Lo ignoro y entro a casa, estoy cansado, quiero sentarme en el sillón a ver un poco de televisión con la esperanza en que habrá algo bueno para ver, pero no hay nada. Me levanto y voy a la computadora para ver si hay algo interesante en internet, pero no, no hay nada interesante. Me duele la cabeza y decido ir a dormir hasta el otro dia y ver si me levanto más fresco. Por ahí esperar y vivir la misma rutina de todos los días, pero no, no en mí caso; el trabajo que tengo me permite visitar muchos lugares distintos todos los días y es que desde chico me gustaba ir a todos lados. Puede que a muchos no les parezca gran cosa, pero el trabajo de cartero es algo fantástico.

En fin, me levanto más tranquilo y como nuevo al otro dia, abro la puerta y está el diario de todas las mañanas; lo agarro pero noto algo más dentro del diario, es la botella de la playa, la misma. Pienso que seguro debe ser la broma de alguien que me vió y me está jugando una broma mientras desde algún lado me filma y después lo sube a internet. Decido seguirle el juego y abro la botella para leer el mensaje.

“Nunca omitas al destino, no creas que lo puedas todo, abrirás una botella cada dia y veras al destino en palabras. Solo tú lo veras y tu decidirás”

¿Destino?, es una mentira, nada está escrito; la gente no puede adivinar el futuro, estas son bromas de alguno es lo primero que pensé y tiré la botella. Desayuné y salí para el trabajo, una vez allí, agarré mi bolso y la bicicleta con las cartas a entregar y empecé a repartirlas. Sin dudas es lo que mejor hago porque desde chico era el mensajero de la maestra, siempre fui su mejor opción y me encanta mi trabajo.
Ya eran las 16 Hs, no quedaban muchas cartas por repartir y en eso, en lo mas profundo del bolso, la botella; esta vez con un nuevo mensaje.

“Un vecino fanático y un arma para defenderse es la mejor combinación si intentan robarle en la casa, pero no para cuando no la necesite”

Lo primero que pensé es que era un mensaje en clave y una tontería más. Pero ese pensamiento iba a cambiar cuando regrese a casa. Mi vecino se había suicidado disparándose un tiro en la cabeza, eso fue lo que decían los vecinos, nadie sabe porque lo hizo; yo solo llegué para ver como la policía y los peritos limpiaban la sangre del comedor. Me puse a pensar en ese mensaje de la botella, un vecino fanático y una arma que la usó cuando no hacía falta; mi cabeza no lo podía creer.

Entré a mi casa a ver un poco de televisión para olvidarme de eso pero no lo lograría, esa idea me daba vuelta todo el tiempo, era mucha coincidencia. Fui a buscar la botella para volver a leer el mensaje, pero ya había cambiado.

“La credibilidad es una virtud y tú no la tienes, veras caer un gigante, sobre otro gigante; pues el destino es más de lo que puedas imaginarte”

Otro mensaje en clave, pero esta vez no sabia que podía llegar a hacer. Ya pasó una semana que abrí la botella y no había pasado nada catastrófico como uno puede llegar a pensar por esa advertencia, pero si ha muerto mucha gente cercana a mi o conocidos. Esto ya me está dando miedo y desde ese momento no volví a abrir la botella, creo que tendría que tomar coraje y volver a hacerlo; me da miedo no saber que podrá estar escrito esta vez, no voy a mentirles. Decido abrir la botella de una vez por todas y afrontar a lo que está escrito, no me equivocaba, había un nuevo mensaje.

“Mira el cielo y podrás observar como su vida se va a terminar, pues quien amas, aprenderá a volar”

No se como, pero esa botella cambia esos mensajes, no es tiempo de pensar en eso. Agarré el teléfono y llamo a mi novia.

-   No puedo hablar ahora mi vida, estoy por viajar, te había esperado pero pensé que te habías retrasado con el trabajo y no podía venir.

No puede ser, esta botella me hizo olvidar que ella viaja y la debía acompañar al aeropuerto. Me subí al auto y tardó en encender, en cuanto lo hizo, pise el acelerador y me fui a buscarla lo más rápido que podía, no estaba tan lejos asique podía llegar a tiempo. Llego al aeropuerto y la llamo, ella no contesta el celular, saltaba el contestador y su vuelo ya había partido.

Me puse a llorar porque no sabia que hacer para ayudarla, el destino ya había jugado su carta y me lo había advertido. En eso, suena mi celular, era mi novia desde el avión , rápidamente contesto.

-   No puedo hablar mucho, solo me despido y te digo que te amo.

Ese fue su último mensaje, mi novia voló, yo vi al cielo y un gigante cayó, era un once de septiembre y el destinó habló. Mi resignación cayó donde mi realidad saltó, un golpe horrible justo al corazón. Regreso a mi casa y prendo la televisión, los noticieros mostraban solo destrucción.
Me doy vuelta y ahí está la botella con otro mensaje que mostrar.

“La muerte rodea este mundo y el destino es directo, en un camino veraz a un solo niño y lo podrá mirar, pero solo tu sabras que decisión tomar”

Mas mensajes en clave, no quiero saber más nada de esto. Ya han pasado varios días desde ese último mensaje y no ha pasado nada. Veo otro mensaje en la botella y prendo el televisor, veo cada día como un mensaje se cumple de una manera u otra. Un niño había muerto en la carretera y esto ya no da par mas. Apago el televisor y otra vez, había un nuevo mensaje escrito.

“Poco interés tenías en verdad, querías ver y ahora no lo puedes creer, el destino te ha marcado y dentro de poco veras su último acto. Una palabra dicha y verás al mundo ahogado, todo en un solo viaje”

Me pongo a pensar en que puede llegar a pasar pero no logro comprenderlo pero me lo imagino, decido prender el televisor y lo vi. Los canales daban la noticia de un crucero que se hundió en el mar y todos habían muerto. Ahora me di cuenta que si abro esos mensajes con tiempo puedo evitar tragedias y la muerte de inocentes. En ese momento, otro mensaja había aparecido en la botella.

“Ahora puedes creer y poder tener, ¿creerás poder a la muerte detener?. Un vacio provocado, una explosión sonando y mientras tanto, un libro está gritando”

Este mensaje era bien claro, había una bomba en una biblioteca. Subo al auto y me voy al centro de la ciudad, esta vez distinto será y lo eh de lograr, eso crei antes de llegar. Me bajo del auto y encuentro a un oficial, voy corriendo a mostrarle el mensaje.

-   Oficial, una bomba va a explotar en la biblioteca

-   ¿Y usted como lo sabe?

Le muestro el mensaje y me dice que no hay nada escrito mientras se rie, me empiezo a desesperar y de un momento a otro, la biblioteca explota. El oficial me mira sorprendido y corre, por mi parte, vuelvo a casa abatido y con bronca, nadie me va a creer si solamente yo puedo verlo. Guardo el papel y minutos mas tarde estaba escrito el último mensaje.

“En la obra de tu vida, lo trágico es tu final, pues tu muerte, acaba de llegar”


No como, ni cuando, pero parece que no lo lograré.  Cierro la botella, me siento en el sillón y recuerdo que en la vida hay muchos mensajes que uno los ignora pero que son importantes, desafía algo por alguna razón, solo se que mi destino está marcado y aquí que me quedare esperándolo


martes, 9 de diciembre de 2014

El juego

Esto que voy a contar me pasó hace unos días, es un juego muy peligroso que en lo personal, no se lo recomiendo a nadie. Leí sobre este juego en un foro de misterio que no pienso mencionar porque es ilegal y difícil de entrar por los medios comunes de internet. Allí, otros usuarios de modo anónimo dicen haberlo jugado también y uno en especial, se había tomado la molestia de juntar todos ellos y publicarlos para ver comparaciones de los distintos casos, si así se puede llegar a decir.

No es un juego difícil, pero recomiendo no hacerlo, es peligroso y no a todos les llega a dar resultados, es cuestión de mala suerte; si, de mala suerte. Lo que debes hacer es que cada dia final del mes, cierres bien la ventana de tu cuarto y en caso que tengas cortinas, las bajes y queden sueltas, tapando por completo la ventana. Si la primera vez no resulta, probá al otro mes y así, te puede llevar hasta doce meses hacerlo e ir repitiendo.

Si no contas con la suerte necesaria, una de esas noches vas a escuchar como alguien te golpea el vidrio de la ventana de tres a cuatro veces. En ese momento, el juego empieza, tenés que estar muy atento y por lo que más quieras y te cueste, no abras los ojos, no te muevas, estate despierto pero con ojos cerrados, tenes que hacerte el dormido. Sea lo que sea, sabe que estás ahí, va a insistir y va a golpear cada vez más  y más fuerte. Vas a tener que ignorarlo completamente, vas a escuchar golpes en el marco de la ventana tan fuertes, que pensarás que va a romper el vidrio, pero no hay que moverse, nunca lo llega a romper y esto lo he leído entre quienes lo han jugado y lo han contado. No importa que duermas con tu hermano o el cuarto de tus padres esté pegado al tuyo, nadie va a escuchar los ruidos, solo vos que sos quien está jugando y lo llamó.

Como dije, tenes que estar despierto pero con los ojos cerrados, vas a tener que hacer fuerza por no dormirte porque llega un momento en que deja de golpear, pero es una trampa, sabe que estas despierto y no te querés dar vuelta, sabe que te vas a dormir y cuando empiece otra vez con los golpes, te vas a despertar y vas a abrir los ojos, ahí es cuando perdes. Vas a tener que pasar toda la noche con los ojos cerrados hasta que amanezca. 

No se sabe que es, ni que forma tiene, se sabe que es una fuerza muy especial a la que llamas y quienes han perdido, ya no son lo que eran y otros han muerto por no soportar ver a lo que te llama por la ventana.